Es un tratamiento ortésico compuesto de dos segmentos semicirculares de espesor y diámetro variable, de material acrílico (Perspex CQ), el cual ha sido utilizado por más de 20 años en la fabricación de lentes intraoculares. Es perfectamente tolerado por el organismo sin ningún riesgo de rechazo. Es el más moderno y seguro tratamiento para tratar el queratocono.
Hay dos marcas comerciales de segmentos intracorneales, KeraRings e Intacs. Son totalmente diferentes los diámetros, la forma, la técnica de colocación y la indicación quirúrgica. Si bien ambos se colocan en el Queratocono varian según el grado evolutivo se colocaran KeraRings o Intacs. El criterio, o la elección de usar uno u otro es médico.
En las figuras que se adjuntan se podrán ver las dimensiones de los dos sistemas.
La cirugía de segmentos intracorneales se realizan en quirófanos especialmente diseñados para cirugía oftalmológica. La anestesia es sólo local, es decir sólo con gotas. Luego de limpiar el área quirúrgica, se coloca una compresa estéril que cubre los ojos, nariz, la boca y toda la cabeza. Se realiza de esta forma para mantener el campo quirúrgico estéril alejado de cualquier contaminación. El procedimiento no es doloroso y dura alrededor de 15 minutos. La utilización de colirios de antibióticos, antiinflamatorios y lubricantes hacen más confortable y seguro al postoperatorio. Por lo general luego de tres días se puede volver a realizar las tareas habituales.
Los riesgos son mínimos. Como en cualquier cirugía, la infección es una de las complicaciones. En este caso, hay que retirar los implantes.
No hay riesgo de rechazo. Las complicaciones son muy pocas, y lo más importante es que la cirugía es reversible, ésto significa que el anillo puede ser retirado y la córnea vuelve a su curvatura anterior.
La modificación de la visión es rápida y se modifica ya al día siguiente de la cirugía. No siempre mejora en los primeros tiempos, el porcentaje del mejoramiento que la visión es alto, pero no es en todos los pacientes igual, debido a que la cornea es anormal, la respuesta de ella a la cirugía no es siempre a la misma velocidad en todos los pacientes. El procedimiento es bien tolerado por el tejido corneal en todos los casos, pero la velocidad en que recuperan la visión no lo podemos saber con anterioridad.
Es normal que ocurran fluctuaciones diarias de la visión, particularmente a la mañana la visión es mejor y se puede opacar levemente en el transcurso del día.
No es una cirugía estética, posiblemente sea necesario el uso de anteojos o lentes de contacto para complementar la corrección visual, sin embargo con el tiempo la calidad visual es mejor que la preoperatorio aunque tenga que usar corrección residual.
El día de la cirugía: no hay restricciones en la dieta. Excepto que se haya planificado una anestesia general, en cuyo caso, el ayuno no deberá ser inferior a 6 horas. Es recomendable que el paciente tome una ducha que incluya el aseo del cabello. El paciente deberá llegar a la clínica con 30 minutos de antelación a la hora prevista de la cirugía.
Antes de ingresar al quirófano se le cambiará la ropa para mayor confort. Le serán instiladas algunas gotas anestésicas a intervalos regulares hasta que llegue el momento de ingresar al quirófano.
Algunos síntomas inmediatos luego de la cirugía pueden ser: dolor, lagrimeo, fotofobia (aversión a la luz) y ojo rojo, son síntomas normales en el post operatorio. Sin embargo, la aparición tardía de estos síntomas, puede llegar a ser anormal y debe informarlo a su médico inmediatamente. Ante cualquier caso de duda, llame o concurra a la clínica.
• Antibiótico, antiinflamatorios, lubricantes y analgésicos locales (colirios).
• Deberá dejar un intervalo mínimo de 15 minutos entre la aplicación de estos colirios.
• El paciente deberá evitar los baños de inmersión (piletas de natación, playa, Jacuzzi), sauna, actividades físicas, frotarse los ojos y usar maquillaje.
• La asepsia debe ser realizada con solución fisiológica salina y gasas esterilizadas, muy cuidadosamente, para evitar cualquier traumatismo.
• Es importante que el paciente lave sus manos cuidadosamente con jabón líquido tipo Pervinox y se seque con toallas descartables antes de limpiarse la cara y colocarse las gotas.
• El paciente debe dormir sobre el lado opuesto al ojo operado. El gotero no debe tocar el ojo o la piel.
Los controles deben comenzar el día posterior a la cirugía y continuar durante el 1º, 3º, 6º, y 12º meses.
LAS VENTAJAS DE LOS SEGMENTOS INTRACORNEALES SOBRE EL INJERTO CORNEAL SON:
• Rápida recuperación visual.
• Ausencia de rechazos.
• Fácil y rápida tolerancia al uso de lentes de contacto, si fuera necesario.
• Reversibilidad.
• La evolución del queratocono es detenida o disminuida.
El transplante corneal requiere un largo periodo de recuperación visual alrededor de 3 a 12 meses y existe la probabilidad de rechazo. No garantiza la recidiva del queratocono y en la mayoría de los casos requiere usar anteojos o lentes de contacto para la corrección del defecto óptico residual.
No. El principal propósito de los segmentos intracorneales es la rehabilitación visual. Sin embargo, el implante puede demorar la evolución del queratocono, posponiendo por tiempo indeterminado la necesidad de un transplante corneal.
Es el proceso por el cual se generan nuevas uniones, o puentes, entre las cadenas del colágeno corneal existente, que esta alterado en el queratocono.
Este proceso consiste en saturar el tejido de una sustancia que sensibiliza al colágeno, la riboflavina, luego se estimula la creación de estos nuevos puentes o uniones entre las largas cadenas de colágeno con la irradiación de una luz especial dentro del rango del ultravioleta de una determinada longitud de onda (UVA 375 nm), y que entrega una energía conocida a una determinada distancia (3mW/cm2), por un tiempo preestablecido (30 min).
El procedimiento se realiza con el paciente acostado, levemente sedado y con anestesia local. Luego de anestesiar con gotas anestésicas la córnea se debrida una pequeña porción del epitelio corneal, con el fin de que la riboflavina penetre en el estroma corneal.
Se irriga con una solución de riboflavina varias veces el tejido corneal, hasta comprobar que la saturación sea la necesaria para luego irradiar el tejido corneal con la fuente de energía necesaria para lograr la creación de estas uniones.
Cada 5 minutos se irriga con la sustancia de riboflavina, sin detener la irradiación, llegando a un total de 30 minutos de exposición a la luz.
Los riesgos son que como todo procedimiento nuevo, si bien están estudiados los beneficios y las complicaciones que traen, hay parámetros que aun el tiempo lo tendrá que derimir. Por lo pronto este procedimiento ya se realiza en Alemania, USA, Grecia, España e Inglaterra dentro de otros países.
Una vez curada la ulcera que se ocasiono con el tratamiento (aprox. 24 a 48 hs) la visión volverá a ser la previa al tratamiento.
Este tratamiento no trae alteraciones e o mejoramientos de la visión, aunque algunas veces ocurren, si trae modificaciones en la estructura corneal que se manifiestan con un aumento de la estabilidad corneal.
También, se podrá continuar el uso de las lentes de contacto adaptadas previamente al tratamiento.
Solo serán necesarios antibióticos por unos 3 a 4 días hasta que cierre correctamente el epitelio corneal, analgésicos o anti-inflamatorios si fuese necesarios, y abundante colocación de lubricantes.
Es lógico combinar los dos procedimientos, aunque hacerlos conjuntamente es muy incomodo para el paciente. Usualmente se realiza 30 o 40 días antes o después del procedimiento de anillos y en forma conjunta en ambos ojos.
Como es un procedimiento minimamente invasivo, se puede realizar también como primer tratamiento, en ojos que tengan leves cambios y que nunca hayan sido operados o en ojos sometidos a cirugías de anillos aunque sean muchos años después.
En los últimos años la cirugía de ojos ha mostrado un alto nivel de eficiencia, efectividad y relativo confort. La cirugía de transplante de córnea es el más exitoso de todos los procedimientos de transplante y las técnicas se mejoran constantemente.
Este procedimiento busca remover la parte central de la córnea del paciente y reemplazarla con la córnea de un donante. Los bancos de ojos se encargan de obtener córneas sanas y distribuirlas a los cirujanos. Son cirugías bastante comunes y con muy buenos resultados. La probabilidad de rechazo es menor que la de cualquier otro órgano transplantado ya que la córnea no tiene vasos sanguíneos. El rechazo de otros órganos generalmente se da por incompatibilidad entre el donante y el receptor, que es mediada por células sanguíneas.
La anestesia local o general se usa en este procedimiento y en general, no es necesaria la hospitalización después de la cirugía. Ya que la visión inicialmente será borrosa, necesitará que alguien maneje hasta su casa. Una vez allí debe asumir un estilo de vida reposado por varios días. Algunas personas experimentan algo de dolor e incomodidad después de la cirugía. La incapacidad laboral varía de acuerdo al trabajo de cada persona. Generalmente, en un trabajo sedentario, se puede reincorporar en una o dos semanas.
El cirujano usa un instrumento llamado trepano para remover la córnea distorsionada y para cortar una porción similar en la córnea donante. Luego se coloca la córnea donante en el agujero de la propia y se sutura en este lugar. Todo el procedimiento se realiza bajo visión microscópica. La sutura que se usa es mucho más fina que un cabello humano.
Los vendajes usualmente se remueven en una o dos semanas después de la cirugía pero el pacienteno va a ver claro inmediatamente. Pasaran varios meses antes de que su visión se estabilice y que se le puedan prescribir gafas o lentes de contacto. Existen grandes diferencias entre casos diferentes y por lo tanto los lapsos de tiempo mencionados anteriormente deben considerarse muy generales.
Aunque hay un 95% de probabilidad de éxito en transplantes de córnea para queratocono, este procedimiento, como cualquier otra operación, involucra riesgos potencialmente serios. En casos donde el primer transplante no es satisfactorio, un segundo transplante puede ser la solución. La recurrencia de queratocono en la córnea transplantada ha ocurrido, pero es extremadamente rara. Aunque la pérdida permanente de visión es infrecuente, puede ocurrir. El transplante de córnea se considera solamente en aquellos casos avanzados en los cuales no se aconseja la colocación de anillos intracorneales.
La irregularidad del astigmatismo que produce el queratocono obliga a optimizar las maneras de diagnosticarlo y tratarlo. El tipógrafo corneal, un instrumento no agresivo y altamente calificado para la evaluación del queratocono, permite conocer la forma de la cornea y diseñar un lente de contacto PERSONALIZADO. Los materiales que se utilizan son polímeros de silicona, altamente permeables al oxigeno, y la adaptación y diseño de los lentes de contacto esta avalada por profesionales médicos, los cuales podrán solucionar eficazmente las dificultades que puedan surgir de la adaptación.
En algunos casos el implante de anillos estromales debe ser suplementado con la colocación de un lente de contacto, en algunos casos en forma transitoria, y en otros más definitivamente.
Los lentes que se utilizan en estas condiciones son también de diseño específico, y se usan materiales blandos, siliconados o polímeros gas permeable. En todos los casos la adaptación y el diseño de los lentes es PERSONALIZADA, con la ayuda de sofisticados instrumentos de diagnostico y medición.
Consiste en el uso NOCTURNO de lentes de contacto rígidos gas permeables de geometría inversa. Los mismos, al ser usados durante la noche, garantizan una excelente visión de día, SIN necesitar lentes de contacto ni anteojos!!.
Esta técnica se emplea en miopías de hasta 6 dioptrías, acompañadas o no de astigmatismos de hasta 1,50 dioptrías.
Es ideal para niños y adolescentes de entre 8 y 20 años, para deportistas, para toda persona que por alguna razón no pueda acceder a la cirugía refractiva, y también para personas miopes con algún grado de presbicia.